Un hermoso camino que me está llamando.
Si acaba la calima que nos ha secuestrado,
que se esfume el silencio.
Si el azote deserta junto a la muerte oscura,
que arriben golondrinas.
¿No te dueles, sitiada y rodeada de esos llantos?
Vuelve al fin, mariposa.
No vivo agazapado y me extingo sin que sepas
que tú serás mi lucha.
Porque al volver el sol renacerán los surcos
las simientes de estrellas esperando su tiempo
higueras y luceros aguardando el momento
de flores en tu rostro abriéndose a la mañana.
Un hermoso predio en Teno, podría ser el lugar.
